Mi sirena

 

Si las rosas hablaran,
dirían que llevan tu nombre.
Y si decidiera dormirme,
aún te vería en mis sueños.

Sentada con ese vestido blanco,
contando los pétalos de flores.
Y esperando con devoción,
el recuerdo del amor.

Bajo la manta del cielo celeste,
donde las aves respiran aire.
Sobre un banco de piedras,
en un sendero infinito.

Todo sería tan bello,
como tus labios tras un suspiro.
Cuando la paz me estimula,
y mi corazón siente respiro.

Como si el sol eterno,
hostigara mi aliento.
Como si lleno de vida,
por tu presencia me quedara.

En el paraíso los dos solos,
bajo deseos de estrellas brillantes.
En la corteza celeste del techo,
tan perfecto en un sueño.

Invitándome a acercarme,
alentándome a decirte mil palabras.
Cuando solo unas la definen,
Eres mi alma y te quiero.

Y tu sonrisa tropieza en la mía,
me llena de armonía tu paisaje.
Así sea todo una ilusión,
así mis ojos se nieguen a verte.

Cuando ya nada tendría importancia,
que mas es bello en el mundo?
Tu paz tendida en transparencia,
una gota de agua calmando mi sed.

Todo para solo decirte,
que no podría ser feliz.
Que mi corazón te llama a gritos,
y mi cuerpo se disuelve sin ti.

Te quiero mas que a nada,
así nada mas quedara.
Haría lo que fuera por ti,
haría, lo que nadie haya hecho.

Y por eso es mi sueño la vida.
Eres tu el destino de mi aire.
Esperaré en las costas ideales,
aguardaré siempre. Tu regreso.

sirena